#prioridades, 2018

#micuerpomipost, 2018

Des-conectados, 2018

Un mundo de hashtags allá afuera, 2018

Bella Durmiente del siglo XXI, 2018

Necesito         , no humanos, 2018

Falso o verdadero, 2018

Si mis amigos pudieran verme ahora, 2018

Clickear y postear, 2018

Advertencia: la falta de likes puede ser nociva para tu salud

 

 “Practicar el arte de la vida, hacer de la propia vida una “obra de arte”, equivale en nuestro mundo moderno líquido a permanecer en un estado de transformación permanente, a redefinirse perpetuamente transformándose (o al menos intentándolo) en alguien distinto del que se ha sido hasta ahora.”

                — El arte de la vida. De la vida como obra de arte, Zygmunt Bauman,

Ediciones Paidós.

 

Me interesa explorar el abismo de lo que somos y lo que queremos representar. Disfruto contemplar el momento en que la gente decide tomarse una foto y la publica en sus redes sociales favoritas (Facebook, Instagram, Twitter, Snapchat). En la Ciudad de México, París, Nueva York o Londres, hombres y mujeres absortos, ensimismados, se concentran y dan clic en sus celulares. En cosa de nada, y con una habilidad sorprendente, hacen posproducción, encuadran y usan filtros para “subir” a las redes sus tomas con el fin de elevar su status social y obtener aceptación en un universo social cada vez más grande. Imágenes manipuladas para lograr una realidad “alternativa”.

Tras el lente de mi cámara intento capturar los momentos de vulnerabilidad, aburrimiento, tristeza, estrés o desesperanza, estados de ánimo que hoy en día se vuelven más llevaderos gracias a la posibilidad de existir en “otra piel”, en un alter ego.

Me intriga saber cómo se recordará nuestra época en el futuro. No puedo imaginar aún cuáles serán las fotografías icónicas que definirán a la sociedad actual. Me aterra pensar que una selfie lleve a caracterizar los tiempos que vivimos. De igual modo, me preocupa que el sello de nuestra era sea el de una realidad alternativa, falsa, en donde el ego y

el alter ego se sobreponen a las relaciones humanas, a los sentidos y a

los verdaderos sentimientos.

Hoy en día sabemos lo que pasa al otro lado del mundo en cuestión de

segundos, pero ¿hemos mejorado nuestra calidad de vida, la comunicación

en nuestra sociedad y las relaciones familiares o de pareja?